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A la vista general

Responsabilidad como objeto de desarrollo

La responsabilidad en un concepto clave contemporáneo. En cada vez más áreas, se espera que las personas asuman una mayor responsabilidad, ya sea en el ámbito privado como ciudadano, participando democráticamente en la sociedad, o la responsabilidad social de las empresas. El centro para el desarrollo de la responsabilidad (CRR) del Instituo para estudios avanzados de humanidades analiza las crecientes responsabilidades confiadas desde un punto de vista cultural a actores sociales, instituciones y organizaciones.

El concepto de responsabilidad es más que la moda, no solo en la arquitectura y la industria de la construcción, sino también en muchas otras áreas. ¿Por qué es esto?

Hay multitud de razones. En el campo de la economía y las finanzas, se ha concluido que los procesos económicos no se pueden reducir exclusivamente a estar orientados al beneficio. También dependen de una base de confianza, orientación a los valores y cultura de la responsabilidad. Hemos reconocido que los mercados globales no se organizan coherentemente, pero que necesitan marcos de acción y actores responsables. Otra razón por la que la responsabilidad está de moda es la sostenibilidad. Hoy en día, "responsabilizarse" implica trabajar conjuntamente para las generaciones futuras. Desarrollos políticos, económicos y sociales se investigan mirando por la calidad de vida de las generaciones posteriores. Si desperdiciamos nuestros recursos, no quedará nada para el futuro. Por eso debemos asegurarnos que no vivimos a costa de las generaciones futuras.

"Hoy en día, responsabilizarse implica trabajar conjuntamente para las generaciones futuras."

¿Qué intenciones están conectadas en el concepto de responsabilidad?

Por un lado, se manda una clara señal con este concepto. Hoy, la responsabilidad es una etiqueta que caracteriza actividades y asegura que ciertos estándares, normas básicas e indicadores de sostenibilidad se tienen presentes y se están cumpliendo. El concepto indica que alguien está yendo por el buen camino, que se puede confiar en él. Al mismo tiempo, y esto es un aspecto mucho más conflictivo, el concepto de responsabilidad tiene un alto potencial retórico. Aquellos que solo muestran voluntad de responsabilizarse pero sin comprometerse en las actividades correspondientes, usan el concepto de responsabilidad como un instrumento erróneo de marketing en el sentido de "negocio verde", disimulando la realidad.

¿Hasta qué alcance refleja incertidumbre el concepto de responsabilidad?

Cuanto más hablamos sobre responsabilidad, mayor es la incertidumbre que existe. La tendencia hacia la responsabilidad es una reacción a una crisis que afecta a los mercados financieros, el medio ambiente, la planificación estatal y muchos otros campos. Hemos perdido la sensación de certeza. Precisamente, los políticos a menudo no tienen una visión general de cómo se pueden resolver los problemas. Para calmar a la audiencia, hablan más sobre responsabilidad. Se supone que esto indica que nos las apañaremos de alguna manera.

¿Cómo pueden implementarse los principios ecológicos de la responsabilidad en un mercado que está permanentemente orientado al crecimiento?

Una responsabilidad ecológica se autoimpone metas como un bajo consumo de recursos y el uso de energías renovables. Estos objetivos van acompañados de ahorro económico a medio y largo plazo. Se sabe que los costes de la energía aumentarán. Por eso contratistas, usuarios y consumidores están dando cada vez más importancia a factores ecológicos que aumenten el valor de mercado y la calidad de los productos. En el mejor de los casos se trata de una situación en la que todos ganan, donde los objetivos ecológicos y económicos se agrupan bajo la misma bandera.

La industria de la construcción consume una parte importante de los recursos. ¿Entonces el objetivo sería desmontar edificios en vez de construir nuevos?

Durante años se ha debatido sobre si hay que apartarse del crecimiento bajo el lema "menos es más". Pero esto ya está ocurriendo en distintas áreas. Cuando hoy en día se construyen edificios, los factores de crecimiento se tienen en cuenta de acuerdo con el aumento del consumo de recursos y espacios. Ya no se busca el crecimiento sí o sí, sino que se consideran los costes económicos, sociales y ecológicos en los objetivos para el crecimiento. Estas consideraciones se solían dejar para las generaciones futuras. Hoy, sin embargo, no están completamente externalizadas. En consecuecia, el crecimiento puede ser gestionado y regulado más razonablemente. Al mismo tiempo, se sabe con certeza que nuestra economía del mercado global no puede seguir existiendo sin una cierta cantidad de crecimiento. Por eso hay que resolver los problemas de crecimiento en marcos regulatorios. Sería insensato pedir individualmente salirse de la tendencia del crecimiento si el resto no lo hace también.

¿Qué rol deberá asumir la arquitectura en conjunto con los principios de la responsabilidad referidos?

La arquitectura es una disciplina integrante que coordina diseño, tecnología y diseño diarios, estética y aspectos de texturas, así como muchos otros factores que resultan con éxito en un edificio. La conexión entre estos elementos dispares hace que la arquitectura sea un modelo para procesos futuros. De este modo, la arquitectura podría convertirse en un nuevo ámbito decisivo. La arquitectura sustenta al diseño en un tiempo en el que lo que importa es agrupar diferentes elementos bajo un mismo techo, desde aspectos tecnológicos hasta un estilo de vida y consideraciones estéticas. Esto tiene mucho que ver con los principios de la responsabilidad ya que el punto central es coordinar buenas ideas e implementarlas de forma práctica.