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A la vista general

Ciudadanos digitales: democracia y participación en la era del Social Media

Las personas tienen una gran experiencia comunicándose con otras personas de las cuales están alejados por diferencias locales o temporales. Ya sea por teléfono, fax o e-mail, la tecnología ha cambiado la manera en que las personas se comunican entre ellas. Sin embargo, hoy en día, estamos experimentando una fase de comunicación interpersonal tecnológica que deja algunos desarrollos anteriores en las sombras: la red global a través de internet.

En la actualidad, son las redes sociales que han evolucionado a partir de la Web 2.0 las que están dando forma a nuestros medios de comunicación privados y profesionales. Ejemplos de ello son Facebook, Twitter, XING, Instagram, Pinterest o YouTube, así como las grandes plataformas de intercambio de información como Wikipedia y los Blogs. (Ver Anastasiadis/Thimm 2012). Estas aplicaciones Web 2.0 se caracterizan porque el uso y la producción de noticias coinciden. Cualquiera puede producir una noticia hoy en día, ahora que todos pueden escribir un artículo y publicarlo a miles de personas alrededor del mundo en cuestión de segundos. Las barreras de acceso para los "Ciudadanos de Internet" se están rompiendo en cada nivel. De este modo, los eventos políticos están siendo publicados prácticamente en tiempo real. La cultura de divulgación no para en los ministros del gobierno (asuntos de plagio) o al Vaticano ("Vatigate") y la transparencia se ha convertido en un asunto tan valioso en la política que, bajo este estandarte, existe un nuevo partído político que ha ganado representación en el parlamento alemán. A primera vista, parece ser un fenómeno aislado, pero ellos señalan a un proceso de cambio categórico: las personas hacen sus propios medios de comunicación, fuera de los cuales evoluciona la publicidad política. Al menos desde Stugart 21, sabemos que las protestas políticas son un factor serio y en crecimiento en las políticas locales. Una sociedad con una seguridad reforzada en sí misma, una mayor red global, un apoyo organizado y un público informado: "Los ciudadanos digitales" se han unido.

Medialización de la vida diaria

Todos conocemos a los niños y los adolescentes, de camino a la escuela, con pequeños cascos en sus oídos o llevando ropa grande y de colores brillantes "skull candy". Ellos son uno de los fenómenos más visibles de nuestra medializada vida diaria. Ya sea música o texto, estamos permanentemente rodeados de medios de comunicación. También el internet ya no es fijo, sino que se está convirtiendo cada vez más en un medio portátil. Si observamos el modo en que utilizamos los medios, podemos, como dice Friedrich Krotz, hablar sobre un meta proceso de cambio social, un proceso irreversible que abarca todos los aspectos de la sociedad. Muchas formas de mediatización son visibles en nuestras vidas diarias: las personas sentadas junto a nosotros en el tren, hablando en voz alta por teléfono, el adolescente escribiendo mensajes de texto en el tranvía, ajeno a todo el mundo a su alrededor y el lector electrónico esperando en la cola del supermercado. Todas estas actividades ocurren en espacios públicos y dan al tiempo y al espacio un nuevo significado. Con una red extendida, es prácticamente irrelevante dónde nos encontremos: los Tweets sobre conferencias y reuniones de negocio mantienen a aquellos que estén interesados bien informados en tiempo real. Los servicios también están cambiando radicalmente: el cuidado médico, la infraestructura y logística económicas y el cambiante comportamiento del consumidor a través del uso de los medios móviles, afectan a la interacción con el espacio que les rodea e influencia los principios de planificación de arquitectura y de la ciudad. La pregunta, más urgente que nunca, es: ¿cuáles son los efectos sociales de toda esta mediatización que nos rodea?

La cultura de participación digital a través de la web social

Las posibilidades de participación descentralizada en la web social y los mecanismos de distribución rápida para el contenido político son, hoy en día, indispensables para las personas conectadas a la red. Esto muestra que, especialmente con eventos como la protesta contra Stuttgart 21, la Primavera Árabe o el movimiento anti ACTA, las personas están utilizando las posibilidades de participación para intervenir políticamente y establecer una nueva forma de activismo político y participación en los conflictos políticos. Especialmente en las crisis internacionales, en las cuales Twitter y Facebook han emergido como plataformas para la contra-prensa local e internacional, alimentan una perspectiva optimista para las estructuras de participación democrática utilizando redes digitales. Así, Facebook, entre otros, en la reconocida página "Todos somos Khaled Said” (ver siguiente página) hizo una contribución nada insignificante a la conciencia global de una protesta egipcia local, la cual alertó al público en todo el mundo. Los eventos actuales en Siria alcanzan normalmente al público en YouTube, el cual claramente demuestra la fuerza de la publicación rápida y sin problemas de la publicación de cuentas de "ojos testigos". Cuando uno considera, sin embargo, el debate surgido en torno al rol de la red de comunicación para la participación política, la opinión oscila entre el entusiasmo eufórico y el pesimismo melancólico. Son puntos de vista explícitamente a favor de los medios, que asumen nuevas opciones de participación y que conciben un punto de encuentro global al hacerlo. Aquí, las redes sociales se ven como una promoción de la democracia y como una plataforma para un discurso igualitario. Sin embargo, otras opiniones destacan la falta de igualdad de internet como un medio el cual ha dividido al rico hemisferio norte, con millones de usuarios, y al pobre hemisferio sur que, hasta ahora, sólo ha tenido un acceso esporádico a internet. También es crítico el hecho de que, debido a la capacidad de los gigantes como Google y Facebook para filtrar información, es posible manipular y restringir nuestra percepción de eventos, limitando así nuestra posibilidad para formar opiniones objetivas. El poder de los algoritmos es un factor que no debería subestimarse en la formación de opiniones.

Conclusión

Sea lo que sea lo que uno piense sobre la comunicación a través d ela red: el hecho reside en que está emergiendo una nueva cultura de comunicación, impulsada por las opiniones sobre la red ya mencionadas. Comparable quizá a un impreso, este medio ha abarcado cada aspecto de la vida diaria: desde la comunicación social individual hasta las estructuras de comunicación culturales, políticas y de negocio en la sociedad. Además, internet está actualmente encaminándose hacia la presencia total en los medios portátiles, plataformas independientes, multi-lenguaje y hacia la disponibilidad en una amplia selección de dispositivos. El continuo y dinámico desarrollo de las redes sociales, las cuales nadie puede realmente prever, incluso hoy, podrían ser los componentes decisivos en la medialización de la sociedad y continuar enfrentándonos con nuevos desafíos durante un largo periodo en el futuro.